Elecciones y COVID-19: ¿Qué protocolos sanitarios se han realizado para llevar a cabo procesos electorales en medio de la pandemia?

Las elecciones generales del 11 de abril de 2021 serán todo un reto logístico y de salud pública para el Perú, en medio de la crisis sanitaria a causa de la COVID-19. Sin embargo, no es una situación nueva en el mundo: hasta marzo de 2021 se han llevado a cabo 86 procesos electorales en todo el mundo durante la pandemia. ¿Qué protocolos sanitarios se pueden aplicar en el caso peruano?

De acuerdo con Piero Corvetto, jefe de la ONPE, en el caso del Perú se ha aprobado un grupo de siete protocolos de seguridad, salud y prevención con miras a las elecciones del Bicentenario. Estas guías estarán enfocadas, mencionó Corvetto, en cada uno de los actores: electores, miembros de mesa, personeros, observadores, periodistas y personas involucradas en la organización del propio proceso en los recintos electorales.

Además, dos aspectos adicionales estarán involucrados: la multiplicación y desconcentración de locales de votación y el voto escalonado como distribución propuesta.

 

“Vamos a tener muchos locales, pocas mesas, pocos electores. Pasamos de 5300 locales a casi 12 mil. […] En el voto escalonado, el horario será de 7 a.m. a 7 p.m. con rangos de votación por cada último dígito del DNI”, mencionó.

Corvetto resaltó, en entrevista para RPP Noticias para el especial “(E)lecciones en pandemia”, que “para la estrategia para sacar adelante las elecciones en el país se tomó en cuenta las elecciones en Brasil, Uruguay, además de ver los 86 procesos”.

El médico epidemiólogo Jorge Samamé, especialista del Instituto Daniel Alcides Carrión, resalta que “tenemos que estar preparados también ante esta realidad: distancia social, mantener el tapaboca”.

 

BOLIVIA
El 18 de octubre de 2020, Bolivia llevó su proceso electoral- después de tres postergaciones- para elegir a su nuevo presidente. Incluso en medio de la pandemia, la participación en esta elección registró un número histórico: más del 88.4% de los bolivianos en edad para votar asistieron a las urnas.

Salvador Romero, presidente del Tribunal Supremo Electoral de Bolivia a cargo del proceso, comentó que además de la crisis sanitaria, el país sudamericano salía de un estallido político y social. Para Romero, de los resultados más gratificantes para esta elección es que no tuvo un efecto negativo sobre la evolución de la pandemia.

“Es importante de destacar: en las tres semanas previas tuvimos más casos de contagio que las tres semanas posteriores a la elección”, mencionó.

“Se aumentaron la cantidad de recintos, pero en una proporción mucho menor a la que planifica Perú. También usamos el horario de votación segmentado en dos: a partir del último dígito de cédula de identidad 0-4 en la mañana; de 5-9 desde las 12:30 p.m. a 5 de la tarde. Fue una jornada de votación de 9 horas (1 hora más a la acostumbrada). No se prolongó más para no recargar a los miembros de mesa”, explicó.

 

Romero explica que el comportamiento ejemplar de la ciudadanía también fue un factor clave para el éxito del proceso electoral.

“Ellos usaron barbijo, respetaron la distancia física entre persona. Había filas de 4 o 5 cuadras por que la distancia entre persona hacia que las filas sean largas, pero la gente fue paciente y tolerante. Esto ayudó a que los bolivianos vean que sí se podía cuidar la salud y hacer el proceso electoral”, mencionó.

Para el proceso electoral del 7 de marzo, el Tribunal Supremo Electoral innovó en lineamientos para el proselitismo con propuestas a las organizaciones políticas de cómo llevar la campaña, “con asesoramiento de la Organización Panamericana de la Salud”.

Huachoenlinea
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