¿Qué es lo que ha originado la explosión social de los jóvenes?

Muchos estudiosos entre sociólogos, psicólogos y antropólogos sociales, tratan de analizar el reciente fenómeno provocado por los jóvenes, que apoyados por las redes sociales descubrieron su gran capacidad de convocatoria y su vital presencia en el escenario político de nuestra nación.

Marcharon organizadamente en marchas pacíficas, reclamando cambios a esta corroída sociedad, dominada por la corrupción, la delincuencia y políticos cavernarios o aventureros, que solo buscan saciar sus apetitos personales, pues manejar las riendas del estado, es una brillante oportunidad de enriquecerse con el dinero ajeno de todos los peruanos.

Pero la explicación de este fenómeno es más simple de lo que parece: Los jóvenes en el Perú estuvieron relegados a la indiferencia por casi 30 años. No se les tomó en cuenta para nada. La razón: el fujimorato felón que les cercenó y prohibió una formación política.

El fujimorismo prohibió una formación política de los jóvenes, con el cuento del terrorismo que aún ventilan los dinosaurios cavernarios de la política peruana (Lo hemos escuchado en Antero Flores Araoz), se produjo una dura campaña de despolitización de la educación, sobre todo en los niveles de secundaria y superior.

Se produjo una despolitización del electorado con el clásico “pan y circo”. Se compraron radios, periódicos y canales de televisión, se eliminaron programas políticos: César Hildebrandt, Nicolás Lúcar, Eduardo Guzmán y Jaime de Althaus, renunciaron a sus puestos y surgieron los talk-show, para adormecer a la población con la cultura “chicha” y la política pasó a un plano subterráneo.

En todo este tiempo, la política se envileció, fue separada de la formación de los jóvenes y cayó en manos del oportunismo y la delincuencia. Pero luego de 30 años ha germinado en la sociedad; cual una planta nueva ha surgido en la mente y el corazón de los jóvenes. Es el momento de exigir que como ciencia, regrese al currículo de la formación escolar. Será muy saludable que los jóvenes vuelvan a participar de los destinos de nuestra sociedad y junto a los cursos de historia (también eliminados interesadamente), conozcan la necesaria verdad de nuestro pasado.

Artículo de Eloy Angeles Alegre

Huachoenlinea
A %d blogueros les gusta esto: