La inseguridad ciudadana es un tema de vital importancia para el futuro gobierno de Ollanta Humala. Los delincuentes que eran asaltantes, ‘apretones’ y secuestradores hoy se han infiltrado en los sindicatos de Construcción Civil y cobran cupos a empresarios, imponen trabajadores fantasmas y asesinan sin piedad a los que se oponen a sus negros planes, como antes hacía la mafia de Al Capone o las cinco familias de Nueva York.

Recuerden que Jimmy Hoffa, un famoso líder sindical, que tenía vinculaciones con la mafia, los contradijo en unos ‘negocios’ y no apareció más. Incluso hay una película donde Danny DeVito interpreta al desaparecido sindicalista. Pero la delincuencia común arrecia en las calles. Ahora los malhechores roban carros, de preferencia los Toyota Yaris de color oscuro, para cometer sus fechorías.

Hoy en día es pan de cada día el caos de extorsión a empresarios, médicos, microempresarios ferreteros, griferos, y hasta profesores en donde los extorsionadores han puesto la puntería. Según fuentes policiales, dan cuenta que en la localidad de Huaral se registra el mayor número de estos delitos que solo el 40 % son registrados en denuncias, otros 30 % han “colaborado” para evitar que sus familias corran riesgo otros 30 % no denuncian los casos.

Algo similar ocurre en Huacho, los médicos son los caseritos de estos extorsionadores, quienes utilizan a mujeres para dejar mensajes amenazantes en los baños de cada centro o clínica.

Recordemos que meses atrás dejaron unas dinamitas en el interior del baño de la Clínica San Bartolomé. Lo mismo ocurrió en un restaurant en el puerto de Huacho y hasta en le propia vivienda de los empresarios dejan cartuchos.

De acuerdo a las pesquisas policiales se ha logrado determinar que entre los “extorsionadores” hay gente que se involucra en Construcción Civil como para pasar “piola” y que la misma se encuentra siendo investigada pero con el transcurso del tiempo, el caso va perdiendo fuerza y es archivada en el Ministerio Público o en algún caso la tremenda corte de Huaura o la bien llamada “lavandería del norte ” el Poder Judicial no otorga el levantamiento de llamadas telefónicas o no cede una orden de detención preliminar al encontrar indicios y elementos de juicios.

Muchos de estos casos son vistos por jueces, aparentemente “co-coludidos ” con gente de mala reputación y que por lo bajo recibirían pre-vendas a fin de que no ordenen su detención.

Solo hay que estar atentos con este nuevo gobierno y que logre su objetivo: reducir el índice delincuencial que ahora apunta a jóvenes.

.
Huachoenlinea

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *