Un claro ejemplo de favoritismo en la Universidad Nacional José Faustino Sánchez Carrión, se denunció en la víspera, situación que compromete seriamente a los miembros de la Comisión Reorganizadora que preside Raúl Rosadio Bernal.

Se trata de la entrega de concesión del servicio de comedor universitario, el mismo que fue dejado en manos de Katia Espadín Díaz, una afortunada joven que sin tener experiencia en el rubro, tuvo la suerte de recibir tamaño beneficio.

LO IRREGULAR
Espadín, cuyo nombre se conoce por haber postulado al Congreso con Gana Perú, solicitó el 1 de diciembre del 2010 ante la SUNAT la asignación de un número de Registro Único del Contribuyente (RUC), lo que quiere decir, que recién comenzaría su actividad comercial, sin embargo, el 30 del mismo mes tuvo la suerte de ser invitada mediante correo electrónico por la Oficina de Logística de la UNSACA para asumir la concesión del comedor universitario.

Por sorprendente que le parezca, el 3 de enero del 2011, le entregaron la responsabilidad de preparar el menú de los estudiantes faustinianos, a pesar de cumplir con muchos de los requisitos establecidos en el reglamento del comedor universitario. Es decir, su designación fue a dedo, para ello, la Comisión Reorganizadora, exoneró del proceso de contratación para la rehabilitación del comedor.

O sea que, se evitó que tenga competencia y en términos deportivos, parece que más bien se encargaron de limpiar la cancha para que haga tremendo golazo.

Según el reglamento para concesionar el comedor universitario, se debía acreditar la experiencia en empresas del mercado (restaurante), exigencia que no tiene, pues recordemos que Katia Espadín, no tenía siquiera un mes de contar con RUC para girar recibos en la actividad comercial de restaurantes y bares.

Además se exige que el concesionario cuente con un chef y un nutricionista, pero no tiene este último, quien debe ser el responsable de programar el menú de todos los días, el mismo que debe contener todas las vitaminas y proteínas del caso. Según indicó Denys Sánchez, alumno de Bromatología, la administradora del comedor le dijo que la lista de menús lo hace un nutricionista externo.

ANTIHIGIÉNICO
A las irregularidades ya señaladas, se suma el problema de higiene. Hace algunas semanas, dos estudiantes de Bromatología y Nutrición hicieron una inspección a la cocina y se encontraron que el refresco que se les servía, era preparado sin condiciones óptimas de higiene.

Constataron también que las charolas en donde se les sirve el almuerzo a los jóvenes, eran lavadas en agua guardada en tinas y no con agua corriente, es decir, chorros del líquido elemento como se estipula en el reglamento que la Comisión Reorganizadora de Rosadio, no sabe respetar.

Los estudiantes no se callaron lo observado, sino que levantaron un acta y lo entregaron a las autoridades universitarias, que han hecho oídos sordos a su denuncia para seguir protegiendo a su favorecida.

A ello debemos agregar la deficiencia de sillas del servicio de Espadín, pues solo tiene 200 cuando su atención es para 800 raciones.¿Cómo hace entonces para atender el almuerzo de los comensales que se cuentan por cientos? Por si fuera poco, se ha denunciado también que en el comedor universitario, que debe ser de uso exclusivo para la comunidad estudiantil faustiniana.

 

 

Huachoenlinea

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