Ante la poca asistencia en salud a diversos poblados de la Región Lima. Las clínicas móviles del Gobierno Regional de Lima hoy en día se encuentran abandonadas en el hospital regional de Huacho por la incapacidad de gestión e incompetencia del Presidente Regional de Lima Javier Alvarado Gonzáles del Valle.

El limitado acceso a los servicios de salud representa uno de los principales problemas de la región Lima, pero a la vez forma parte de unas las manifestaciones de desigualdad y exclusión de los sectores más vulnerables de nuestra jurisdicción. La insuficiente capacidad de gestión y compromiso de las autoridades alimenta esta inequidad existente entre la población urbana y rural de nuestras provincias. Aquí la historia de un claro ejemplo de la falta de voluntad política y programas de salud: las clínicas móviles.

En el 2009, la empresa minera Los Quenuales realizó una importante donación en materia de salud al Gobierno Regional de Lima: una clínica móvil. El propósito de la entrega consistió en dar solución a una tarea pendiente: reducir, o en el mejor de los casos, erradicar la falta de acceso a los sistemas de salud de los sectores más débiles. O sea, el moderno vehículo se movilizaría a los pueblos de las zonas altoandinas cuyas latitudes superarán los 3,000 m. s. n. m. para atender las demandas de los habitantes en las especialidades de Oftalmología, Odontología, Ginecología, Laboratorio Clínico, Pediatría y Ecografía.

El servicio de la clínica móvil sería por supuesto totalmente gratuito. Desde febrero de 2010, se iniciaron las campañas beneficiando a un ingente número de pobladores de las capas sociales más pobres. Posteriormente, entre mayo y junio de 2010, el Gobierno Regional de Lima decide realizar la adquisición de cuatro nuevas flotas con la finalidad de aumentar las atenciones. El consorcio Unimov, a través de una licitación, ofertó las unidades por un monto que supera los 3 millones de nuevos soles.

Con la implementación de los vehículos –en ese momento, los cinco estaban operando– se lograron más de 120 mil atenciones en centros poblados de difícil acceso geográfico. Al respecto, en los últimos seis meses del 2010, las campañas de salud tuvieron un aparente trasfondo político de carácter propagandístico en pro de la reelección del candidato del movimiento Concertación para el Desarrollo Regional, Nelson Chui Mejía. En efecto, cuando los organismos electorales –Onpe y JNE– expresaron que sancionarían sistemáticamente a aquellos funcionarios que utilizaran los recursos del Estado para fines electorales, la administración Chui socavó la continuidad de las campañas de prestaciones sociales en materia de salud.

En diciembre de 2010 la organización política Patria Joven derrotó a Nelson Chui y se comprometió –según su Plan de Gobierno– a impulsar el sector salud en beneficio de los más necesitados. No obstante, hasta hoy, la gestión de Javier Alvarado no ha puesto en marcha esta política pública para prestar atención a las necesidades insatisfechas de los ciudadanos de las latitudes más escabrosas.

Al respecto, Jesús Palacios Solano, ex director del Hospital Regional de Huacho, argumenta que “la administración actual no suministra recursos humanos, logísticos y económicos para dar utilidad a las clínicas móviles y, así, llevar a cabo campañas de salud de carácter gratuito en los sectores más pobres de las provincias que constituyen la jurisdicción regional”.

Asimismo, indicó que la demanda de las clínicas no tuvo una planificación estructural: “La compra de estas unidades se realizaron sin planificación; es decir, tuvo una faz de publicidad política para la reelección. Nunca hubo, verdaderamente, la intención sana de utilizarlas para atender a los sectores más amplios de la población. Esto debe investigarse y tiene, también, que revisarse cuál es la actitud de las autoridades actuales frente a esta temática, porque, en este momento, los móviles se están deteriorando”, señala enfáticamente.

Sin embargo, el actual gerente regional de Desarrollo Social, Marcelo Lévano Solari, hace hincapié a las críticas de los medios de comunicación indicando que “los buses se encuentran operativos desde hace un mes. Y hace poco, hemos desarrollado una campaña en el centro poblado Agua Dulce de Huacho, donde más de 500 personas tuvieron acceso a la consulta médica”.

Sin embargo, el funcionario no pudo responder a la interrogante de cuánto sería el valor económico neto para mantener operativo las clínicas hasta diciembre. A su vez, no explicó por qué las cinco unidades se encuentran hoy inactivas en el Hospital Regional de Huacho. Parece ser que estos vehículos sí se movilizaron, pero sólo a una distancia de 100 metros (de la cochera de la puerta principal a la parte trasera del hospital).

Según técnicos especializados en materia de inversión pública, el sistema de campaña de salud, basada en clínicas móviles, puede ser sostenible en la medida en que se le estructure metódicamente a través de un Proyecto de Inversión Pública (PIP), cuyo valor sería de 600 mil nuevo soles. Esta cantidad potencial podrían mantener activos los buses hasta fin de año.

Finalmente, el desarrollo de políticas públicas en salud en la región debe ser tratado no sólo como una misión, sino, sobre todo, como política de estado del Gobierno Regional. Sólo de este modo se garantizará las prestaciones sociales sin exclusión en beneficio de los ciudadanos. Ello, además, le subiría los bonos a la actual administración regional.

.
Huachoenlinea

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *