El 16 de octubre celebramos el Día de la Persona con Discapacidad. Sin duda es un día de reflexión para hacer que la sociedad tome mayor conciencia sobre los derechos, necesidades y oportunidades que tienen las personas con discapacidad, y así justificar las medidas encaminadas a eliminar todos los obstáculos que se opongan a su plena integración.

En nuestro país, en 1999, fue promulgada la Ley General de la Persona con Discapacidad, (Ley N° 27050), cuya finalidad es establecer el régimen legal de protección, de atención de salud, trabajo, educación y rehabilitación, seguridad social y prevención, para que la persona con discapacidad alcance su desarrollo e integración social, económica y cultural, tal como se establece en la Constitución Política del Estado.

Esta norma, en su artículo N° 2, define a la persona con discapacidad a aquella que tiene una o más deficiencias evidenciadas con la pérdida significativa de alguna o algunas de sus funciones físicas, mentales o sensoriales, que impliquen la disminución o ausencia de la capacidad de realizar una actividad dentro de formas o márgenes considerados normales, limitándola en el desempeño de un rol, función o ejercicio de actividades y oportunidades para participar equitativamente dentro de la sociedad.

El 16 de Octubre de 1980 se realizó una marcha en la que participaron más de un millar de discapacitados. Uno de los logros fue la declaración del 16 de Octubre como Día del Minusválido, que con la Ley 27050 se cambió a “Día Nacional de las personas con Discapacidad”.

Los mayores logros de esta Ley son:

  •  Creación de la Adjuntía para los Derechos de la Persona con Discapacidad, de la Defensoría del Pueblo.
  • Creación de las Oficinas Municipales de Atención a las Personas con Discapacidad (OMAPED).
  •  Creación del Consejo Nacional de Integración de la Persona con Discapacidad (CONADIS), en el que participan organizaciones de personas con discapacidad y su pliego presupuestal lo canaliza el MIMDES.